
Y no me refiero a que estemos todos por aquí tosiendo como los burros, echando gargajos a diestro y siniestro y con alguna decimilla, que también. Sino que ayer nos enfundamos los pantalones de campana, nos calzamos nuestros boogey shoes, y engominamos nuestros tupés para asistir a "Fiebre del Sábado noche", uno de los últimos musicales estrenados en la Gran Vía madrileña. Además, tuvimos la suerte de no perdernos ni un sólo detalle al estar sentados en la "Zona Disco", situada en las primeras filas y siendo obsequiados además con un delicioso cocktail de frutas para disfrutar del espectáculo.

El musical está basado en la película del mismo título protagonizada en el 77 por John Travolta(cuando las lorzas aún no habían empezado a hacer acto de presencia) en la que interpreta el papel de Tony Manero, un joven de los barrios bajos de Nueva York que por el día trabaja vendiendo cubos de pintura, y por la noche se convierte en el rey de las pistas de baile. Todo ello narrado al son de la setentera música de los "Bee Gees", quienes pusieron de moda la música disco, y cantar como si te estuvieran apretando los testículos.

Esta producción llegó hace un par de meses a nuestros escenarios tras haberse estrenado con éxito en Londres, New York, Colonia y Utrecht. Aquí ha sido necesario realizar intensos cástings durante varios meses para encontrar un reparto que estuviera a la altura y acompañara al protagonista principal interpretado por Juan Pablo di Pace, uno de los finalistas del programa de Telecinco "Operación Tony Manero", y que ya tenía bastante experiencia en el mundo de los musicales tras haber participado en "Chicago" y la película de "Mamma Mía".
Las necesidades de un musical como este exigían encontrar a actores que no sólo tuvieran buen cuerpo y se movieran bien en la pista de baile, sino que además fueran convincentes a la hora de interpretar, y lo más importante en estos casos: que tuvieran buena voz.
Las necesidades de un musical como este exigían encontrar a actores que no sólo tuvieran buen cuerpo y se movieran bien en la pista de baile, sino que además fueran convincentes a la hora de interpretar, y lo más importante en estos casos: que tuvieran buena voz.
En su tiempo, "Fiebre del Sábado Noche" fue un auténtico exitazo y Tony Manero se convirtió en todo un icono mediático incluso hasta día de hoy. De hecho, la película tuvo una secuela dirigida por...Sylvester Stallone, aunque esta vez no consiguió alcanzar la misma fama que se predecesora. De cualquier forma, ¿hay alguien que no reconozca la escena en la que Travolta nos deleita con uno de sus bailes al son de esa música tan característica?
No hay comentarios:
Publicar un comentario