10 de mayo de 2009

DEJÁNDOSE LA PIEL EN EL ESCENARIO...



Con la llegada del nuevo OT, y la inminente celebración del Festival de Eurovisión, vuelven los porgramas de música en directo a los espacios televisivos.


Nadie ha dicho que fuera fácil subirse a un escenario; sobretodo si uno va a ser visto por cientos, miles o millones de personas...

Desde fuera, los que no nos dedicamos a esto, vemos muy atractiva esta una parte de la profesión; pero lo que no echamos en cuenta son los momentos duros y difíciles por los que tienen que pasar los artistas en algunos momentos determinados.

Estos momentos pueden ser de muchos tipos:

Problemas de audio, inclemencias del tiempo en espacios abiertos, contratiempos que pueden causar determinados sectores del público...
Mil y un avatar a los que tienen que hacer frente como personas públicas que son; intentándo salir lo mejor parado del aprieto en el que se encuentren.


Nada tiene que ver los años que lleve uno y las tablas que tenga en los escenarios para librarse de la mala pata y los problemas que puedan surgir en escena.

Y si no que se lo pregunten a Alaska; artista de rompe y rasga que se ha convertido en todo un icono de la modernidad.

A pesar de todos sus años trabajando en ésto y la profesionalidad de la que siempre ha hecho gala, el pasado sábado 2 de Mayo, en el concierto que celebró "Fangoria" en el Palacio de los Deportes de Madrid, no pudo escapar de la mala fortuna que le acechó sobre las tablas...

El momento fatídico se produjo cuando Alaska estaba interpretando el tema "Retorciendo palabras de amor"; en el que salía amarrada con unas cintas a uno de sus bailarines, mientras éste se retorcía al compás de la canción.






Todo el público asistente se paralizó al verla tirada en el suelo tras este aparatoso tras pies; pero como no podía ser de otra manera, Alaska hizo una vez más gala de su gran profesionalidad y supo salir adelante de la mejor manera posible.

No todos los que sufren estos infortunios pueden salir airosos de la situación; ya que algunos como Iván de Operación Triunfo, son súbitamente sorprendidos sin tiener ninguna posibilidad ni margen de reacción.
El triunfito desapareció inesperadamente de escena, mientras era tragado por un boquete que se provocó al desplazarse una de las tablas del escenario...





Los problemas sobre la escena no entienden de profesionalidad; ya que otra de las víctimas que sufrió en sus carnes estos contratiempos fue la internacional y archiconocida Beyoncé.

También experimentó una aparatosa caída mientras bajaba unas escaleras en el escenario; pero sin embargo ella tuvo la suerte de poder incorporarse sin problemas saliendo del paso como la gran diva que es.

¿Tendrán algún archienemigo que les haga vudú durante sus actuaciones?, ¿o simplemente serán posibles problemas propios de la profesión?

Por si acaso, en la Academia de OT, no vendría mal que les añadieran una clase de "especialitas"; para saber caerse sin sufrir daños y poder resolver de la mejor manera estas situaciones comprometidas...


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